Freddy Mairena: la historia detrás de la foto en la barra de chocolate belga

Freddy Mairena: la historia detrás de la foto en la barra de chocolate belga

23/05/2022
Judith Vanegas
Judith Vanegas
Consultora de comunicación

El joven Freddy Mairena, con 33 años, es ahora un emprendedor. Él ha participado en cursos para la producción de sistemas agroforestales, capacitaciones sobre emprendimientos, y otras iniciativas en las que Rikolto ha colaborado con La Campesina y otros socios y aliados para el empoderamiento de las y los jóvenes rurales.

Mairena es socio de la cooperativa La Campesina y maneja una de las ocho biofábricas de abono orgánico que la organización de productores entregó subsidiadas con el propósito de aumentar la fertilización y productividad en las fincas cacaoteras circundantes.

El joven atiende su parcela de una hectárea de cacao orgánico cultivado bajo sistemas agroforestales en la comunidad Maceras, Río Blanco, a casi 200 kilómetros de la capital de Nicaragua, ayuda a su papá, Tomás Mairena, quien también es cacaotero, y desde el 2021 produce biofertilizantes que comercializa con otros productores de su zona

Mairena inició produciendo 400 litros mensuales de biofertilizante y su meta en los próximos meses es envasarlo y etiquetarlo en presentaciones de dos y cuatro litros. Adicional al biofertilizante produce bokash (abono orgánico sólido), y compost para aplicar en su finca.

El emprendedor augura un buen futuro para su biofábrica de abono orgánico no sólo por los beneficios a nivel de productividad, sino económicos y de exigencias de la cooperativa, que requiere cada vez más de utilizar abonos orgánicos para cumplir con los mercados a los que suplen.

“He visto los beneficios del abono orgánico en mi finca. De acuerdo con mi registro antes sacaba 15 libras de cacao en baba cada quince días y con el abono orgánico líquido foliar que estoy aplicando ahora saco 50 libras de cacao en baba quincenal”, dice Freddy.

Freddy Mairena

Actualmente, el comercializa a ocho córdobas (US$ 0.22) el litro de biofertilizante, un precio relativamente bajo, dice, con la idea que otros productores obtengan los beneficios que el mismo saca en sus cultivos. Asegura que en otros países como en El Salvador el litro tiene un valor de dos dólares, y que el quintal de abono químico tiene un precio de C$ 2,000 córdobas (US$ 57).

Con los ingresos de su emprendimiento Mairena paga el 20% del costo de la biofábrica a la cooperativa La Campesina, la cual tiene un precio de C$ 8,000 córdobas (US$ 225). “Lo voy pagando poco a poco con lo que voy vendiendo”, dice el emprendedor.

Destaca que “lo que queremos es producción y tengo todos los ingredientes para hacer esos productos. Los biofertilizantes los preparo con microorganismos de montaña, semolina, melaza, suero, baba de cacao y varios ingredientes”.

Para Mairena, durante la aplicación de biofertilizantes puede observar como el suelo se reactiva y empieza a crear como unos “colchones de micro organismos”. Ahora ya no tiene que ir a buscarlos a la montaña, porque la materia prima (los microorganismos) los tiene en su misma finca.

El éxito de Mairena no es casualidad. Él es uno de los 32 jóvenes cacaoteros de la cooperativa La Campesina que han sido capacitados en los diplomados sobre producción de cacao bajo Sistemas Agroforestales (SAF) impartido en el Centro Universitario Regional del Litoral Atlántico (CURLA) Honduras, y organizado por Rikolto con el financiamiento del grupo Colruyt de Bélgica y su Fundación Colibrí.

“Esas capacitaciones vinieron a levantar la comunidad, al ser promotor líder de la cooperativa comparto esos conocimientos con unos 20 productores. Los conocimientos de cómo trabajar el cacao, diferentes capacitaciones y entrenamiento en agricultura orgánica y fábrica de abonos, es los que estoy implementando en la finca con los sistemas agroforestales de cacao y con mi biofábrica” agrega.

Mairena además de líder promotor es inspector interno orgánico de la cooperativa. Dice que comparte su experiencia y sensibiliza sobre los beneficios de los biofertilizantes a los productores orgánicos y en transición a orgánicos

“Con todos los conocimientos que ahora tengo y lo que estoy implementando, sé que voy a ser un buen productor de acá en delante, ayudar a mi papá y a mi comunidad”, enfatiza el joven emprendedor.

Hasta la fecha, Rikolto junto con la cooperativa La Campesina, la cadena de supermercados belga Colruyt (a través de su Fundación Collibri) han realizado cuatro diplomados de cacao que han mejorado las capacidades productivas y de vida de más de 100 jóvenes cacaoteros de organizaciones de productores de Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala.

El objetivo final es que los y los jóvenes cacaoteros se preparen para liderar el desarrollo sostenible del sector cacaotero centroamericano. Han impulsado el fortalecimiento de capacidades y conocimientos técnicos en producción sostenible para que mejoren sus ingresos a corto, mediano y largo plazo y, a la vez, mitiguen el impacto del cambio climático.

Más Información: Lourdes.zamora [at] rikolto.org