Resiliencia en acción - una visita a Yamileth y Santiago, jóvenes agricultores de cacao

Resiliencia en acción - una visita a Yamileth y Santiago, jóvenes agricultores de cacao

31/03/2021
Aäron De Fruyt
Aäron De Fruyt
Vrijwilligerscoördinator
+32 499 31 75 04

En la comunidad de Rancho Grande las casas de madera reinan como si estuvieras en un area cercana a la costa o de un rio acostumbrado a inundarse. En este paisaje adornado por cafetos se encuentra la cooperativa Ríos de Agua Viva. Aquí, unos 366 productores asociados trabajan cultivando cacao no solo en el volumen y calidad requeridos por los compradores sino respetando el bosque tropical que todavia se cierne en el norte de Nicaragua.

Se suponía que íbamos a entrevistar a dos jóvenes agricultores en abril con un equipo de cámara. Desafortunadamente, no una sino dos crisis aplazaron nuestra visita junto con Rikolto. Dos semanas antes del encuentro planeado, el mundo se paro debido a la crisis del Covid-19. En noviembre, dos severos huracanes causaron daños irreparables. Logramos llegar a las tierras de Yamileth y Santiago en diciembre.

Un año lleno de acontecimientos

Precios justos para el chocolate: un mensaje central de la misión de Ríos de Agua Viva. Junto con Rikolto, la cooperativa, que produce 245 toneladas de cacao y 660 toneladas de café al año, también quiere dar oportunidades a los jóvenes y a las mujeres.

Después de todo, el crecimiento económico en una cooperativa sirve a un propósito más elevado: el bienestar de las y los miembros y el cuidado del medio ambiente y la biodiversidad.

Con este futuro en mente, la cooperativa se ha propuesto involucrar a jóvenes agricultores en sus operaciones diarias y en su gestión. Un dicha belga dice: lo que se aprende de joven, se hace de viejo.

Cuando saludamos a Yamileth (26) y Santiago (27), inmediatamente nos damos cuenta de que son buenos amigos. Los vemos charlando sobre esto y aquello, mientras el equipo de filmación descarga el equipo de filmación del 4x4. La finca de la familia de Santiago está a veinte minutos a pie del camino principal, testigo evidente de las fuertes lluvias de las semanas anteriores.

Iniciando la jornada desde el camino principal hacia la finca de Santiago. Asi luce el camino después de las lluvias.

Nos quedamos boquiabiertos cuando Santiago dice que después de cada cosecha tiene que llevar unos pesados sacos, llenos de café o de cacao, al pueblo a la espalda. O cómo una fuerte lluvia puede destruir fácilmente algo tan "natural" como el transporte de finca al pueblo.

La madre de Santiago nos recibe con los brazos abiertos. El equipo de cámara se instala en un lugar seco, porque todavía parece lluvioso. Junto al taburete donde Yamileth y Santiago se sentarán para la cámara, docenas de racimos de frijolitos rojos se están secando. Santiago pudo cosechar los frijoles justo a tiempo antes de que los huracanes tocaran tierra.

Yamileth y muchos otros agricultores tuvieron menos suerte. Las fuertes lluvias hicieron que los frijolitos germinaran demasiado pronto: muchos de ellos perdieron una cosecha completa.

Yamileth está nerviosa: no le gusta hablar en frente de una cámara. Pero tan pronto como la cámara empieza a rodar, otra persona se sienta frente a nosotros: una mujer fuerte y segura de sí misma. Su actitud y lenguaje casi parecen de una política. Ella explica con calma cómo el 2020 la golpeó personalmente muy fuerte.

En abril, se infectó con Covid-19. Mucha gente a su alrededor cayó enferma, algunos murieron. Sin embargo, el Covid-19 no es la primera crisis con la que tienen que lidiar Yamileth y Santiago.

El cambio climático ha causado veranos calurosos y secos y lluvias torrenciales inesperadas durante muchos años. Las temperaturas crecientes hacen que las plantas sean más vulnerables a nuevas enfermedades y plagas de insectos. Los agricultores son los primeros en sufrir el impacto de nuestro problema climático.

Con el Covid-19, los agricultores centroamericanos se enfrentaron a una crisis de otro calibre: los mercados cerraron repentinamente sus puertas. El transporte hacia y desde el campo se detuvo casi por completo. No había más exportación. La gente tenía miedo y se quedaba dentro. Los precios en el mercado informal cayeron...

Con el Covid-19, los agricultores centroamericanos se enfrentaron a una crisis de otro calibre: los mercados cerraron repentinamente sus puertas.

Después de su grave enfermedad, Yamileth volvió a trabajar: si te caes de un caballo, tendrias que volver a subirte muy rápidamente. Pero a principios de noviembre, el destino volvió a golpear. El fuerte huracán Eta tocó tierra en Nicaragua, dejando tras de sí una estela de destrucción en Centroamérica.

Los agricultores de la región estaban aliviados: los daños en la región de Matagalpa eran limitados. Dos semanas después, la suerte ya no estaba de su lado. El huracán Iota golpeó mucho más fuerte. El vivero de Yamileth, donde los pequeños árboles de cacao ganan fuerza antes de poder ser plantados, fue arrasado.

Sistemas agroforestales, "blindaje" de cultivos y fincas

La tormenta llegó unos años antes de lo previsto, según Santiago. Porque la agroforestería misma debería proteger a los agricultores de Rancho Grande de este tipo de calamidades en el futuro.

Los árboles de cacao maduros pueden jugar un papel muy importante en eso. Santiago nos lleva a un campo donde están sus árboles de cacao más viejos. Aquí, un sistema agroforestal se mantiene fuerte contra los vientos y la lluvia.

El principio de la agroforestería suena lógico: se recrea la biodiversidad natural de un bosque. Los árboles de cacao crecen junto con el maíz, los plátanos, los frijoles ... Varias especies animales y vegetales florecerán naturalmente en el hábitat creado de forma óptima.

Santiago nos muestra los cultivos de cacao bajo SAF que fueron destruidos por los huracanes, "al menos eran nuevos cultivos" dice.

Las enfermedades tienen menos posibilidades, el abono natural alimenta el suelo con minerales fértiles y los vientos de tormenta son detenidos por los árboles diligentes. Con el tiempo, el curso de agua, el suelo, el aire y el medio ambiente circundante también serán purificados por esta pequeña isla de biodiversidad.

El trozo de bosque que vemos, plantado hace años, está en efecto todavía firmemente arraigado. La diferencia con una colina donde Santiago recien plantó árbolitos nuevos de cacao el año pasado es enorme. La devastación parece irreparable, y en esta región de Nicaragua el ojo de la tormenta ni siquiera habia pasado.

Santiago y Yamileth siguen siendo optimistas. "Esto fue una confirmación para nosotros de por qué necesitamos comprometernos con la agroforestería a largo plazo".

Los que plantan árboles de cacao no deben esperar cosechar los beneficios pronto. Los árboles de cacao tardan unos tres años en dar fruto. Por eso es tan importante invertir también en la yuca y el plátano (que dan frutos anualmente) o en frijoles y maíz (que se pueden cosechar varias veces al año). Tanto Yamileth como Santiago planean trabajar a más largo plazo: los cedros ofrecen protección y hay una gran demanda de la madera.

"Esto fue una confirmación para nosotros de por qué necesitamos comprometernos con la agroforestería a largo plazo".

Los que plantan árboles de cacao no deben esperar cosechar los beneficios pronto. Los árboles de cacao tardan unos tres años en dar fruto. Por eso es tan importante invertir también en la yuca y el plátano (que dan frutos anualmente) o en frijoles y maíz (que se pueden cosechar varias veces al año).

Tanto Yamileth como Santiago planean trabajar a más largo plazo: los cedros ofrecen protección y hay una gran demanda de la madera.

Es conmovedor ver a dos jóvenes agricultores mirando con tanto optimismo al futuro. Cambio climático, Covid-19, dos huracanes severos: uno habría perdido la esperanza de menos. Pero aquí en el campo sólo hay un camino a seguir: hacia adelante. Y Rikolto quiere proporcionar el viento de cola adecuado para eso

Invertir en la inclusión de los jóvenes es más que una "utopía"

Hace dos años, Yamileth y Santiago participaron en un seminario de jóvenes, organizado por Rikolto y financiado por Colruyt a través de fundación Collibí. Recibieron talleres sobre agricultura sostenible, pero también sobre administración de empresas y comercialización.

Educar a los agricultores no es algo que se hace sólo en el campo: un contexto económico refuerza las posibilidades de crecer como organización de agricultores.

Escucha y conoce a Yamileth, Santiago y más jóvenes liderando el cambio en la cooperativa Rios de Agua Viva.

Yamileth sólo tiene recuerdos positivos del diplomado de jóvenes. "Era maravilloso enriquecer el resto de nuestra comunidad con este conocimiento después. Un pequeño grupo de jóvenes puede tener un impacto tan grande en toda una generación". Tanto Santiago como Yamileth asumen responsabilidades en la cooperativa.

La organización campesina de Rancho Grande ha optado deliberadamente por el rejuvenecimiento y por un papel más importante de la mujer, lo que no es evidente en el campo nicaragüense.

Yamileth se relaja cuando las cámaras se apagan y la tapa vuelve a la lente. Santiago, también, claramente no estaba en su elemento frente al ojo abierto de la cámara. Cuando la madre de Santiago nos invita a un delicioso almuerzo, ambos jóvenes abandonan su postura diplomática por una risa alegre.

Esperemos que lo peor ya haya pasado. Pero sea lo que sea lo que el futuro pueda traer, estos jóvenes líderes están listos para ello.

¿Quieres saber más sobre lo que hace Rikolto para apoyar el empoderamiento económico y personal de los jóvenes en los sistemas alimentarios de Nicaragua? Escríbele a nuestro colega o ponte en contacto con él a través de LinkedIn

Jorge Flores
Jorge Flores
Coordinador de proyectos | Nicaragua