Sector privado, reforestación y agroforestería: construyendo valor para el negocio en Pangoa

Sector privado, reforestación y agroforestería: construyendo valor para el negocio en Pangoa

13/10/2021
Natalia Palomino
Natalia Palomino
Comunicación y gestión de fondos | Perú y Ecuador

Durante el 2021 la cooperativa peruana Pangoa avanza en un ambicioso plan de desarrollo agroforestal que beneficia a sus cultivos de café y cacao en alianza con Cooperative Coffees, uno de sus clientes más importantes. Este viene invirtiendo 35 mil dólares en la iniciativa basada en la evidencia de estudios e iniciativas previas de la cooperativa en alianza con Rikolto y la academia.

Gracias al plan agroforestal de 5 años estructurado con apoyo de Rikolto, los sistemas agroforestales le permitirán a Pangoa generar servicios y beneficios ambientales con certificación VCS para créditos de carbono, certificación de madera (venta de madera), usar separar y aprovechar mejor los residuos del proceso de producción y disminuir costos del proceso, todo lo cual interesa a inversores/clientes como Cooperatives Coffes y Deans Beans Organic Coffee. Además, les permite recuperar áreas degradadas a través de la reforestación con jardines clonales y adaptar sus cultivos de café y cacao frente al cambio climático, llamando la atención de agencias gubernamentales como DEVIDA, que ahora incluye en su selección provincial de árboles élite muestras de los árboles de la zona de Pangoa.

Entre el 2018 y el 2020, la cooperativa y Rikolto sentaron las bases de estas nuevas alianzas con varias acciones, entre ellas un estudio de huella de carbono para el cacao orgánico de exportación y la selección de árboles de cacao nativo para la creación de jardines clonales. Estos últimos para “repoblar” Pangoa con cacao nativo resistente a las enfermedades y cambio climático.

¿Cómo pueden las soluciones ambientales, de rescate genético y agroforestales atraer la atención del sector privado y suscitar nuevas alianzas en la cadena? Conversamos sobre esta y otras interrogantes, en base a la experiencia de la cooperativa Pangoa, con Teófilo Beingolea, coordinador de proyectos de Rikolto en Perú.

¿Qué beneficios tiene la agroforestería para el medio ambiente? ¿Cómo se relaciona la iniciativa de rescate genético de la cooperativa?

TB: La agroforestaría ofrece alternativas rentables y ecológicas para las fincas de café y cacao, cultivos que requieren sombra. Permite aprovechar varios elementos (especies maderables, cultivos de naranja, yuca u otros junto a los cacaotales), ayuda a recuperar gradualmente la biodiversidad y mitiga los efectos negativos de prácticas como la tala y quema de árboles que producen CO2 en las zonas cercanas.

El plan de Pangoa contempla diferentes modelos adaptados a las necesidades de fincas de café y cacao. Por ejemplo, un modelo “lindero” que se instala en los contornos de los cultivos ya sean de cacao, café, piña u otros que requieran de una protección contra vientos o simplemente una delimitación del área cultivada o a la protección de un camino o carretera. También hay un modelo multiestrato para cacao que instala especies combinadas en los contornos del cultivo y al interior del área cultivada como sombra permanente, un modelo macizo forestal para que los productores perciban mayores ganancias y valoricen aún más su patrimonio, otros modelos más precisos para café, entre otros.

En el caso de Pangoa, su plan de agroforestería también contempla la instalación de especies nativas que son más resistentes a la alta incidencia de enfermedades y plagas (consecuencia del cambio climático, pero también de la contaminación del suelo y aguas). Para ello, los jardines clonales de la cooperativa (iniciativa de rescate genético) son claves.

Visto así, ¿la agroforestería contribuye tanto a la carbono-neutralidad como a la mitigación de otros efectos del cambio climático en parcela?

TB: Sí. La contribución fundamental de un diseño agroforestal es mejorar la eficiencia de captura de gases como el dióxido de carbono en parcelas. Esto eleva la carbono-neutralidad de la finca en general. Igualmente, está demostrado que, desde la producción en Pangoa, la fase de cultivo contribuye con el 96% a la huella de carbono final de cacao orgánico.

La agroforestería también trae buenas prácticas agrícolas, más limpias y que atraen a polinizadores y esto beneficia a toda la finca donde se tienen diversos cultivos. La mitigación de efectos del cambio climático está garantizada tanto por los diversos diseños agroforestales como por la iniciativa de jardines clonales con árboles élite de la zona que permitirá reforestar con injertos resistentes a las nuevas condiciones del clima entre otros beneficios.

Lo primero permitió medir el impacto ambiental del cultivo para evaluar soluciones de mitigación y plasmarlas en un plan que co-financian con sus clientes. Da claridad para la inversión, tanto a productores como a los clientes / aliados. Lo segundo, les permitió crear su propio banco genético con los mejores árboles de cacao nativo de la zona, para darle sostenibilidad a la iniciativa ya que se usan recursos propios (de la zona) y bajan los costos de reforestación necesarios para el plan agroforestal (beneficio para café y cacao). Y están los beneficios sobre la calidad del producto mismo (el cacao nativo tiene excelentes cualidades organolépticas que busca el mercado internacional).

A través de la reforestación (parte del plan de agroforestería) se garantizan futuras cosechas de buena calidad, pero también la regeneración del ecosistema (alterado por el cambio climático, dañado por la tala y quema de árboles). Ahí hubo una colaboración interesante entre Pangoa y Rikolto, ya que acompañamos la selección de árboles de alta producción y tolerantes a las plagas. Estos sirven como “material genético” que es cultivado en jardines clonales, es injertado en otras plantas y mejora su resiliencia frente al cambio climático.

¿Cuál es el reto para enlazar estos esfuerzos con los mercados internacionales? ¿invierten los clientes en soluciones agroforestales?

TB: Anclarse a mercados de alto valor que permitan pagar estas mejoras no es fácil, y cuando se logra el estándar debe mantenerse. Hay que buscar clientes que valoren este tipo de productos (sostenibles, con una inversión alta de producción) y el siguiente paso es comprometerlos para invertir juntos en las soluciones agroforestales que permitan la sostenibilidad del abastecimiento y elevar el valor del producto. Se deben enlazar necesidades del cliente con las de la cooperativa. Esta fue la estrategia de Pangoa.

Por ejemplo, un reto para la cooperativa es mejorar el uso de recursos y sistemas integrales de producción con árboles sombra. Si instalo una hectárea de cacao, debo asociar plantas madereras y otras que aseguren 30% de sombra y así capturar más CO2. Pensando en enlazar con los intereses del cliente, me abro camino a la carbono-neutralidad que es algo que se busca ahora sobre todo para el mercado de café. También está el interés del mercado de comercio justo: en 2020, 26 socio de Pangoa han reforestado 13 has con 8 mil árboles nativos de cacao maderables y de alto valor, con inversión del premio de comercio justo.

Los sistemas agroforestales garantizan un producto de alta calidad que puede ser ofertado a mercados diferenciados, que requieren a su vez productos de bajo impacto ambiental, sobre todo carbono neutros como en la Unión Europea. Pero también les permiten aprovechar otros elementos de la finca, sea por diversificación de cultivos (naranja, yuca, entre otros) o especies maderables. Así, las plantaciones forestales (donde ubican al cacao) se vuelven altamente rentables, sirven para sortear las crisis (como la COVID-19) y son percibidas como una inversión segura por los socios de la cooperativa u asociación. Esto ha sido particularmente importante después del COVID-19 porque los clientes buscan invertir en aquello que impacta positivamente en la vida del productor. Por donde lo veas, la agroforestería trae oportunidades de negocio.

Por último, ¿qué retos trae la agroforestería para el productor? ¿qué deben saber o hacer los productores para responder a ellos?

TB: El principal reto es la inversión que requiere la finca para hacerla más sostenible, y eso demanda mano de obra y asistencia técnica especializada. Lo ideal es que se asuma bajo un plan de agroforestería, en el marco de una cooperativa u asociación. Si yo como productor no quiero quemar los residuos de los sembríos, al final tengo que invertir más solo que en conjunto. La reforestación, en particular, uno de los mayores retos, no se trata solo de la inversión para los plantones, sino también de acceder a material genético de buena calidad. En este caso Pangoa los proveerá a través de sus jardines clonales.

Otro reto es demostrarle al mercado que el cultivo es sostenible y emite bajos niveles de CO2. Para eso son importantes las certificaciones, pero también los estudios previos que permitan encaminar soluciones. En el caso de Pangoa, ellos participaron junto a otras cooperativas de un estudio que promovimos junto a la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) para medir la huella de carbono del cacao. Los resultados permiten afinar un plan de trabajo que hace viable la certificación e incluso, previo a ello, interesar a más clientes (incluso cafetaleros) como ha sucedido en el caso de Pangoa.

Primero deben poder organizarse. Las cooperativas y asociaciones son las que están en mejor posición de acceder a un financiamiento. Pero también es deseable que implementen sus propios servicios de asistencia técnica al socio, ahí donde la cooperativa haya desarrollado capacidad. Este reto lo están asumiendo, con frecuencia, los profesionales jóvenes, entrenados en agroforestería y cultivo sostenible, pero también en catación desde donde pueden aconsejar al productor como mejorar la calidad del producto a gusto del cliente. Este es el caso de Pangoa y eso da confianza al cliente.

Los planes también ayudan. Cuando una cooperativa contrata personal profesional presenta un plan está demostrando que tiene en qué y cómo invertir. Luego invertir en un equipo interno que pueda llevar a cabo asistencia técnica y estudios para certificar el bajo impacto ambiental es invertir en el futuro de las relaciones comerciales.

Por último, tener claro el panorama nacional y las oportunidades desde ahí. La baja sostenibilidad de los sistemas productores de cacao está identificada como un problema prioritario en el Plan Nacional de Desarrollo de la Cadena de Valor del Cacao-Chocolate 2020-2030. Las acciones estratégicas en regiones productoras de cacao como Junín no serían posibles sin el análisis de la variabilidad climática y sin el cálculo de la huella de carbono, la mitigación y el monitoreo del Estado, los productores y la industria. Por eso debemos apuntar a las sinnergias, generar evidencias, promover la alianza público-privada.